¿Como encontrar inspiración para tus cuadros artisticos?

  • Posted on: 8 April 2017
  • By: admin
Cuadro moderno tejido navajo

Encontrar inspiración para hacer nuestros cuadros puede ser algo difícil. Esto es particularmente cierto para aquellos artistas que tienen un trabajo de 9 a 5 de la tarde y para los cuales el arte no es una actividad de tiempo completo. Sin embargo, la inspiración no es algo difícil ni complicado. Simplemente debemos de tener el mindset adecuado y abrir nuestra mente a la cantidad infinita de ideas que la vida diaria nos puede traer.

Las ideas buenas están alrededor de nosotros, por todos lados, a cualquier lugar donde vaya un artista puede encontrar inspiración incluso en aquellas cosas que pueden parecer aburridas. Todos los lugares nos cuentan una historia: los patrones de colores que nos rodean pueden ser deformados y plasmados en un lienzo. Simplemente hay que tener la disposición adecuada y abrir nuestra mente a la creatividad.

Tal vez la fuente más importante de inspiración para un artista sea la naturaleza. Durante siglos, los artistas han encontrado su inspiración en bosques, ríos, lagos, y montañas. Esta no es excepción para el arte moderno, incluso también para el arte abstracto. La naturaleza puede llenarnos de ideas, patrones, texturas y colores que podemos incorporar en nuestros cuadros. Los colores del cielo de un atardecer, el agua fluyendo por un riachuelo, las hojas de otoño cayendo de un árbol, las posibilidades son infinitas.

Lleva siempre una cámara fotográfica contigo

Nunca sabes en qué momento se te presentará una idea para hacer un cuadro. Tal vez vayas caminando por la calle un día, de pronto volteas a mirar una pared y encuentras un patrón que te llama la atención y que se vería muy bien plasmado en un lienzo. Procura siempre llevar una cámara fotográfica para retratar cualquier patrón que encuentres interesante, o cualquier objeto de inspiración que puedas convertir en una obra artística. Si no tienes mucha experiencia con la fotografía, te recomendamos este libro para aprender lo básico.

Piensa fuera de los patrones establecidos

Esta es una habilidad que se puede desarrollar muy fácilmente. Digamos, por ejemplo, que un día te encuentras arreglando tu casa y en el proceso encuentras unas viejas bolsas de plástico arrumbadas en un cajón. Las bolsas tienen distintos colores, y si tienes tu mente abierta, los colores presentados por este desorden, así como los patrones que hacen pueden ser una gran fuente de idea para un cuadro abstracto. Lo mismo puede ocurrir mientras lavas tu ropa, doblas tus calcetines, o al observar el reflejo de una luz sobre un cristal. Lo principal aquí es dejar de ver el mundo con los patrones convencionales y abrirte a la infinita gama de colores y patrones que cada instante te presenta. De esta forma, la inspiración te puede visitar en cada momento.

Escucha la música

Muchos artistas escuchan su música favorita mientras realizan un cuadro. Dejarse llevar por el ritmo de la música mientras realizas una pintura brindará cierto ritmo a tu cuadro. Si escuchas por lo general un tipo de música y no tienes mucha inspiración, intenta escuchar otro tipo de música distinto, muchas veces un pequeño cambio puede ser suficiente y darte el impulso inspiracional que necesitas.

Lee un libro

A veces la lectura nos puede traer inspiración también. Tal vez puedas leer en una novela alguna descripción de un paisaje que plasmará cierta imagen en tu cabeza y que podrás posteriormente transmitir al lienzo. Mantén siempre cerca un libro para hacer bosquejos de cualquier idea que te pueda llegar, ya que nunca sabes cuando una idea se presentará. También puedes ver alguno de estos libros de arte moderno para impulsar tu creatividad.

Observa las obras de otros artistas.

Este es tal vez el truco más viejo, pero todos los artistas lo hacen. Puedes ir un día a una galería de arte y ver lo que otros artistas están haciendo. Tal vez encuentres algún estilo particular que podrías aplicar en otro objeto, ciertos colores que se verían muy bien en un cuadro, o ciertos patrones que podrías adoptar para tu obra. Esto no quiere decir que tu cuadro sea menos original, recuerda que a pesar de la creencia común, no existe tal cosa como una idea original, todas las ideas son derivadas de algúna otra idea o situación. Si te encuentras en una galería y ves un cuadro que te gusta, ten cuidado si piensas fotografiarlo, ya que muchas galerías cuidan ferozmente las obras que exhiben. Si no puedes fotografiar la obra, puedes visitar el sitio de Internet de la galería en particular y tal vez encuentres una reproducción digital de la obra que te gustó.

Escucha tus sueños

Los sueños pueden traernos mucha inspiración para nuestros cuadros. Al despertarte, mantén tu cuaderno de bosquejos cerca para que puedas plasmar cualquier idea que te haya llegado. A veces es difícil recordar nuestros sueños, pero si empiezas a tener la costumbre de recordarlos por la mañana, te será más fácil cada vez recordar los con facilidad. Muchos artistas encuentran sus momentos más creativos en el espacio que están entre dormidos y despiertos. En este punto nuestra mente se encuentra un poco alejada de los problemas de la vida diaria y las imágenes fluyen libremente.

Colabora con otros artistas

Mencionamos con anterioridad la importancia de ver los trabajos de otros artistas, pero más importante aún es el colaborar con otros artistas, ya que esto nos podrán dar retroalimentación, así como abrir nuevas puertas de inspiración para nuestros cuadros. Recuerda que cada artista es único y vé las cosas de distinta manera, esto puede también abrir tu mente para crear cuadros que de otra forma no podrías realizar.

Las malas ideas pueden convertirse en buenas

No te aferres a querer tener siempre buenas ideas, sigue tu instinto, si sientes un impulso a realizar alguna obra, házla sin pensar mucho si es buena o mala. No toda creación de arte será exitosa comercialmente hablando, mantente siempre creando sin enfocarte mucho en el resultado final. Recuerda que lo más importante es el proceso y no el resultado final.

Observa los cuadros de los niños

Los niños son una fuente maravillosa de inspiración, si tienes un hijo, ponte a pintar con él y abre tu mente para observar cómo lo hace él. Tratándose de nuestros hijos, es fácil ponernos en el lugar de maestros y querer enseñarles de qué se trata todo. Esto, a mi consideración, es un error. Deja que el niño haga su obra a su manera, anímalo a que utilice nuevas formas y texturas para fomentar su creatividad. Al observar el resultado final tal vez encuentres otra gran fuente de inspiración para realizar tus obras.

Establece un horario creativo

Hay que ser honestos en este punto, la creatividad es impredecible, pero existen ciertas horas del día en las que nos sentimos con más disposición a hacer un cuadro. Intenta respetar este horario cuándo trabajas, e intenta ser disciplinado al respecto. Tal vez sea conveniente ponerte a pintar a aquellas horas cuando tu casa está más tranquila, tus hijos están en el colegio, o los vecinos están fuera sin hacer tanto ruido.

Medita

Muchos artistas, no solo pintores, sino músicos, escultores y escritores encuentran sus momentos más creativos al tranquilizar su un mente. He escuchado a numerosos artistas decir que la práctica de meditación les ayuda a generar nuevas ideas. Al tranquilizar nuestra mente, permitimos que nuestros viejos condicionamientos, que por lo general dominan nuestra vida diaria, cesen un poco. La meditación nos ayuda a abrir nuestra mente para que nuevas ideas fluyan y ocupen un nuevo espacio.